Este panel es una de las cuatro pinturas de altares existentes de la Iglesia de San Barnab. Se representa a San Agustín caminando por una orilla desierta, reflexionando sobre el misterio de la Santísima Trinidad y cómo explicarle a su rebaño. Al ver a un niño cavando un agujero, le pregunta por qué está ella.
El niño responde que quiere sacar el océano allí; Agustín dice con una sonrisa que esto es imposible. Esto no es más imposible que la solución de la pregunta en la que estás ocupado, el niño responde y desaparece. En los días de Botticelli, los artistas a menudo traducían historias similares en forma visual, actuando así como popularizadores de ideas sociales.