La pintura “Owl and Cat” de Peter Blake no es una ilustración para un libro infantil, como puede parecer a primera vista.
El doloroso sentimiento de una infancia extrovertida nos abraza a cada uno de nosotros al ver juguetes viejos flotando en un bote verde: un gato de peluche, un búho y una pequeña guitarra, y junto a él un tarro de miel, un sueño imposible de una infancia hambrienta en los años 30 y 40. Un viento justo para tus velas, te recordaremos en hermosos sueños de colores durante mucho tiempo y nos levantaremos por la mañana sorprendidos y pensativos.